La seguridad en el hogar sigue siendo una de las principales preocupaciones de la ciudadanía. Así lo confirma el informe “Seguridad en edificios y viviendas”, elaborado por Grupo Mutua Propietarios, que revela que un 37% de las personas en España teme una ocupación ilegal y un 36% expresa miedo a sufrir un robo. Aunque los robos con fuerza han disminuido un 8,3% respecto al año anterior, los 74.353 casos registrados en 2025 muestran que sigue siendo un riesgo presente en muchos hogares.
En los últimos cinco años, un 5% de la población ha sufrido un robo o un intento de robo. El riesgo aumenta en función del tipo de vivienda: llega al 8% en viviendas de más de 180 m² y al 7% en unifamiliares, donde a menudo hay más accesos directos y menos vigilancia compartida.
El miedo a la ocupación: baja incidencia, alta inquietud
La ocupación ilegal es un fenómeno minoritario, pero la percepción social es muy superior a los datos reales. Solo el 1% de la población ha sufrido un caso de ocupación en cinco años, pero el temor es especialmente elevado en:
- Hogares con ingresos bajos (3%)
- Viviendas de menos de 60 m² (2%)
- Ciudades medianas, donde la preocupación sube hasta el 40%
Esta diferencia entre percepción y realidad evidencia la necesidad de información contrastada y de medidas preventivas adecuadas para cada hogar.
Medidas de protección actuales
A pesar de la preocupación existente, la implantación real de medidas de seguridad es desigual. Según el informe:
- El 26% de los hogares tiene una alarma conectada
- El 68% cuenta con puerta de seguridad o blindada
- El 35% tiene ventanas con cierre reforzado
- El 33% dispone de videoportero
- El 32% utiliza cierres multipunto o inteligentes
La puerta blindada es la medida más extendida, mientras que las alarmas —pese a su eficacia— siguen siendo minoritarias.
Diferencias según el tipo de vivienda
Viviendas de más de 180 m²:
- Alarmas: 49%
- Cierres reforzados: 52%
Edificios construidos después de 2011:
- Videoporteros: 62%
- Puertas de seguridad: 84%
- Alarmas: 41%
Unifamiliares:
- Cierres de seguridad: 49%
- Alarmas: 37%
Estos contrastes confirman que las viviendas más grandes o más nuevas suelen incorporar más protecciones, mientras que edificios antiguos y pequeños presentan más puntos débiles.
Percepción de seguridad: el hogar supera al edificio
La seguridad del edificio recibe una puntuación media de 5,5 sobre 10, que baja hasta 4,88 en edificios de pocas plantas, a menudo sin control de accesos, cámaras o portería.
En el interior del hogar, la percepción mejora hasta 6,4 sobre 10, pero vuelve a aparecer una diferencia según el nivel de ingresos:
- Ingresos > 5.000 €/mes: 6,78
- Ingresos < 1.000 €/mes: 5,92
Los hogares con mayor poder adquisitivo no solo pueden invertir más en seguridad, sino que suelen percibirse también más protegidos.
El coste como principal barrera
Uno de los elementos más significativos del estudio es que el 72% de la población considera difícil asumir el coste de mejorar la seguridad. Aun así, el 39% estaría dispuesto a invertir en ello. El reto es, por tanto, combinar necesidades reales con posibilidades económicas.
Este escenario pone de relieve la importancia de ofrecer soluciones escalables: medidas básicas para todos y opciones más avanzadas para quienes puedan y deseen reforzar su protección.
Seguridad emocional: protegerse sin vivir con miedo
Un 47% de las personas cree que preocuparse demasiado por la seguridad puede conducir a vivir con miedo. Por eso, es imprescindible encontrar un equilibrio: proteger el hogar sin generar alarma innecesaria. La prevención, la información rigurosa y los hábitos cotidianos son tan importantes como la tecnología.
Recomendaciones para reforzar la seguridad en el hogar
En SisquellaGrup proponemos diversas medidas simples y efectivas, accesibles para diferentes necesidades y presupuestos:
1. Reforzar puertas y ventanes
- Puertas blindadas o acorazadas con cierre multipunto.
- Cilindros anti-bumping y escudos protectores.
- Ventanas con cierre especial o persianas reforzadas en bajos y áticos.
2. Añadir tecnología de vigilància
- Alarmas conectadas con avisos inmediatos.
- Cámaras con detección de movimiento y acceso remoto.
- Sistemas domóticos para simular presencia.
3. Buenos hábitos diarios
- Evitar dejar llaves en lugares visibles o accesibles.
- No anunciar ausencias en redes sociales.
- Verificar siempre quién accede al edificio.
4. Mejorar la seguridad comunitària
- Iluminación adecuada en portales y patios.
- Videoporteros integrados en comunidades.
- Coordinación vecinal para avisar de incidencias.
5. Simular presencia cuando el hogar está vacío
- Temporizadores para encender luces.
- Persianas y cortinas en posiciones habituales.
- Pedir a alguien que recoja el correo.
6. Revisar periódicamente la Seguridad
- Actualizar los sistemas instalados.
- Realizar una revisión anual de puntos vulnerables.
- Mantener seguros e inventarios al día.
Conclusión
El informe muestra una sociedad preocupada por la seguridad residencial, pero con una implantación desigual de medidas de protección. Por ello, la clave pasa por combinar tecnología, prevención, buenos hábitos e información fiable.
En SisquellaGrup, trabajamos para que seguridad y tranquilidad vayan de la mano. Proteger el hogar es proteger a las personas, y ese es un compromiso que mantenemos cada día.







